ORIGEN E HISTORIA DEL JOROPO:
El Joropo es la expresión cultural por excelencia de los pueblos llaneros, y aunque se dice que el origen de la palabra se deriva del árabe, es más acertada la tesis de que proviene del vocablo indígena “soropo” palabra que evoca las casas o caseríos antiguos donde se llevaban a cabo los parrandos llaneros.
No existe una fecha
exacta para especificar el momento en que apareció el joropo, pero
posiblemente sus orígenes se remontan a la época de la conquista, cuando
por el auge de la aparición del nuevo mundo y por consiguiente por la
fiebre del oro, llegaron a América los afamados
conquistadores y con ellos soldados y jesuitas. Estos últimos
precisamente jugaron un papel fundamental, debido a que se les encargo
la misión de educar a los indígenas cuya principal instrumento fue la
religión y por allí nos entro el resto.
Lo esencial fue que con
la llegada de los jesuitas también llego su cultura y por ende sus
costumbres. Y en ese viaje de aires y cuerdas, desembarco
la guitarra con su antepasado la vihuela, que posteriormente nuestros
ancestros tratarían de imitar en su fabricación con elementos mas
rústicos y de esta forma se consolidaría el cuatro que es el instrumento
armónico, aunque hoy en día maestros y artistas lo han introducido en
las salas de conciertos como instrumento melódico llevándolo a la
categoría solista.
De la misma manera apareció en estas tierras la bandola descendiente
de la bandurria y del bandolín español e italiano, que en sus inicios
era denominada “pin-pon” por llevar la marcación del bajo hasta que se
posesiono como instrumento melódico.
El arpa, el instrumento
mayor hoy en día y responsable de la línea melódica llego de Europa y
así se conservo, con la diferencia de que el aire de interpretación en
el joropo encontró efectos y matices distintos como el bordoneo,
necesarios para darle ese sabor recio característico al género.
La percusión y
marcación del ritmo le corresponde a los capachos. Este instrumento que
para algunos parece inferior y poco interesante es la herencia de la
evolución de la maraca indígena que era más grande. Su redundante marca
es una imitación del galope del equino, amigo inseparable del llanero y
hermano de lucha y trabajo. El llanero se hizo acreedor del término de centauro precisamente por su constante utilización de este semental en las faenas. “Se decía entonces que parecían uno solo”.
El joropo como lo conocemos hoy tiene ingredientes nuevos que son necesarios para que el género perdure. Además los jóvenes amantes y conocedores del aire, le han
incorporado nuevos matices y armonías presentado un joropo más
actualizado y más urbano. La guitarra también ha hecho su aparición con
obras para guitarra solista de Joropo como el seis por derecho
del maestro Antonio lauro, cargadas de una magia infinita donde el
intérprete se funde con su instrumento y el resultado es llano, sol y
atardecer.
Es así
como gracias a esa riqueza cultural y al esfuerzo incansable de hombres y
maestros en sus inicios empíricos por mostrar y trasmitir sus
sentimientos y alegrías, hoy somos poseedores y herederos de un genero
autóctono que ya sea que tenga raíces árabes, andaluces o latinas, lo
cierto es que su verdadera esencia está en la tierra, esa a la que el
llanero le debe su sustento y de la que pareciera no querer despegar la
cotiza cuando está bailando en un parrando.
Texto: http://soropo.wordpress.com/about/
SOROPO
No hay comentarios:
Publicar un comentario